viernes, 26 de mayo de 2017

Lecturas de la Solemnidad de la Ascensión del Señor. 28 de mayo 2017.

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Caminar desde Cristo.: Lecturas de la Solemnidad de la Ascensión del Señor...:

 Hoy, con esta solemnidad de la Ascensión, caemos en la cuenta de que –al fin y al cabo- lo que esperaba a Jesús al final de su paso por la tierra era el abrazo con el Padre. De alguna manera se
cierra el contacto visual y físico entre el Señor y los discípulos y comienza la etapa del Espíritu Santo, la llamada a la madurez eclesial y la invitación a no perder la esperanza: el Espíritu marchará junto a nosotros recordándonos lo qué tenemos que hacer, dónde y cómo.

Jesús buscó en la oración la intimidad con el Padre y nos invitó a ella.

«Al orar no os perdáis en palabras» (Mt 6, 7): orar es amar
Jesús buscó la soledad para orar. Sin duda, también oró en comunidad, pero necesitó tiempo y silencio para estar con el Padre. Con Él estaba cuando iba anunciando el Reino por los caminos, cuando asistía a fiestas y se acercaba a la gente menos recomendable.
Nos avisó de que en la palabrería humana hay muchas veces miedo al encuentro cara a cara. Las palabras se pueden convertir en un escudo de defensa. Ni habla nuestro corazón, ni podemos escuchar a Dios, aunque recitemos cosas preciosas. Y así sucede cuando sustituimos o llenamos el silencio de ayudas, que a veces son necesarias para iniciar, pero que después pueden distraernos del tú a tú, o salvarnos del cuerpo a cuerpo.
Orar es entrar en la corriente del amor divino. La oración nos abre a la mayor sencillez: orar es estar con el Amigo por excelencia. Y nos adentra en el mayor misterio, porque el amor es una hondura insondable. La sencillez anima en nosotros la comunicación. Entendemos que vale un suspiro, una mirada, una palabra suelta o un derramarse ante Dios. Y el misterio nos invita a desear siempre dar un paso más.
La gran promesa de Dios es la paz. Una paz que llega hasta los confines del mundo. De nuestro mundo interno, de nuestro pequeño círculo amado y del mundo desgarrado por el dolor. Dios nos ofrece esa paz también en la oración, cuando tratamos de amistad con Él. No es la paz que adormece o tranquiliza, es la paz que da fuerza, que abre los ojos, que empuja al camino de la confianza y la fraternidad.
En el encuentro intimo, cara a cara, Jesús nos va enseñando el Reino. Nos descubre la salud en el perdón. Nos muestra la luz en la misericordia. Así nos cura, a veces en un instante inesperado, a veces a través de muchos momentos. Así nos enseña a vivir con lo incurable, como camino de
Entender esto nos acerca a Jesús, porque descubrimos que siempre y en todo momento podemos orar. ¿Quién o qué nos puede impedir mirar a Dios en cualquier circunstancia? Nadie ni nada. En cualquier
Orar es dejarse modelar, en ese centro de nuestra alma, por el amor. El alfarero trabaja en silencio y con cuidado. Pide confianza para poder hacer la obra. Pide colaboración: ese poquito que podemos poner nosotros y que es acudir al interior. No se trata de ensimismarnos, sino de mirar la vida, las personas y los acontecimientos, con ojos más profundos. Se trata también de aceptar un silencio a veces desnudo. Acudir a lo interior es atención y paciencia para descubrir el fondo de todo y cómo ahí siempre corre una brisa, nos habla un susurro.
solidaridad profunda. Y así también, nos enseña a curar, buscando a quienes necesitan salud.
momento podemos sintonizar con el corazón de Dios, entrar en la morada que tiene en nosotros, donde habita. Donde nos enseña el amor.

lunes, 22 de mayo de 2017

Lecturas del VI Domingo de Pascua . 21 de mayo 2017

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Caminar desde Cristo.: Lecturas del VI Domingo de Pascua , 21 de mayo 2017...:



Comentario a las lecturas del VI Domingo de Pascua. 21 de mayo 2017.

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Caminar desde Cristo.: Comentario a las lecturas del VI Domingo de Pascua...:
  • A partir de esta hora, la misión de Cristo y del Espíritu se convierte en la misión de la Iglesia: Jesús dice: «Como el Padre me envió, también yo os envío»
    • Es a la misma Iglesia, a la que ha sido confiado el ‘Don de Dios’. Es en ella donde se ha depositado la comunión con Cristo, es decir el Espíritu Santo, arras de la incorruptibilidad, confir­mación de nuestra fe y  escala de nuestra ascensión hacia Dios. Porque allí donde está la Iglesia, allí está también el Espíritu de Dios; y allí donde está el Espíritu de Dios, está la Iglesia y toda gracia.” (San Ireneo).
    • El Espíritu Santo es el principio de la vida de la Iglesia y de cada miembro. Se manifiesta de muchas maneras: Palabra, sacramentos, oración, gracias especiales (carismas). El E.S. nos alimenta, sana, da crecimiento a las virtudes, organiza en sus funciones, da vida, envía a dar testimonio, nos asocia a su ofrenda al Padre y a su intercesión por el mundo entero.
    • El Espíritu Santo vendrá, nosotros lo conoceremos, estará con nosotros para siempre, nos lo enseñará todo y nos recordará todo lo que Cristo nos ha dicho y dará testimonio de Él; nos conducirá a la verdad completa y glorificará a Cristo.
  • El E.S. es también el Consolador. Todos deseamos ser amados, ser comprendidos, saber que quien nos ama estará siempre con nosotros. Solo el amor de Dios puede satisfacer plenamente este deseo. El amor de Dios es la gran consuelo y quien lo tiene lo comunica también a sus hermanos.
  • Deseemos el gran Don de Cristo Resucitado
    • Ya está en nosotros si estamos bautizados y en gracia de Dios «Vosotros lo conocéis, porque vive con vosotros y está con vosotros». Pero desea aumentar su presencia.
  • Debemos abandonarnos completamente al Señor.

viernes, 19 de mayo de 2017

Benedicto XVI asegura que el cardenal Sarah es un autentico maestro espiritual


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Desde la casa de Betania: Benedicto XVI asegura que el cardenal Sarah es un ...:


La fuerza del silencio

 «Con el cardenal Sarah, un maestro del silencio y de la oración interior, la liturgia está en buenas manos». Así concluye Benedicto XVI, papa emérito, el epílogo que ha escrito al último libro del Prefecto de la Congregación para el Culto Divino.
 
El ruido nos impone su dictadura un día y otro, hasta el punto de que rara vez añoramos el silencio. Sin embargo, el ruido genera el desconcierto del hombre, mientras que en el silencio se forja nuestro ser personal, nuestra propia identidad.
Tras el éxito internacional de Dios o nada, el cardenal Sarah afronta en estas páginas la necesidad del silencio interior para escuchar la música de Dios, para que brote y se desarrolle la oración confiada con Él, para entablar relaciones cabales con nuestros allegados. “La verdadera revolución -afirma- viene del silencio, que nos conduce hacia Dios y los demás, para colocarnos humildemente a su servicio”.
De nuevo en esta larga y profunda conversación con Nicolás Diat, el Cardenal propone la siguiente pregunta: ¿pueden aquellos que no conocen el silencio alcanzar la verdad, la belleza y el amor? La respuesta es innegable: todo lo que es grande y creativo está relacionado con el silencio. Dios es silencio.
El prefecto de la Congregación vaticana para el Culto divino y la disciplina de los Sacramentos, enlaza y enumera hasta 365 pensamientos, hondos y variados, a propósito del silencio y sus efectos, que concluyen con un excepcional y riquísimo diálogo con Dom Dysmas de Lassus, Prior General de la Grande Chartreuse.
“Si bien el habla caracteriza al hombre, el silencio es lo que lo define, porque la palabra hablada solo adquiere sentido en virtud de ese silencio”. Este es el hermoso y significativo mensaje de La fuerza del silencio.
Robert Sarah nació en Guinea en 1945. Sacerdote desde 1969, en 1979 fue nombrado Arzobispo de Conakri, con 34 años de edad. En 2001 Juan Pablo II lo llamó a la Curia romana, donde desempeñó sucesivamente dos altos cargos. Benedicto XVI lo creó Cardenal en 2010, y en 2014 Francisco lo nombró Prefecto de la Congregación para el Culto divino y la disciplina de los Sacramentos.
Nicolas Diat es periodista y autor francés.

sábado, 13 de mayo de 2017

Lecturas del V Domingo de Pascua 14 de mayo de 2017.

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Caminar desde Cristo.: LecturasV Domingo de Pascua 14 de mayo de 2017.:

Las tres lecturas de este domingo tienen un hilo conductor eclesiológico. Permiten proponer tres aspectos complementarios del misterio de la Iglesia, siempre en relación con la perspectiva pascual propia de  este tiempo. La Iglesia, lugar del encuentro. Los primeros discípulos de Jesús ofrecieron al mundo un modelo de fraternidad. Siguiendo el camino de Jesús, aprendieron a superar las diferencias y a resolver los conflictos con amor.
Organizaron la convivencia para favorecer la vida, no para complicarla: para fomentar la comunión entre hermanos, no para establecer diferencias, rangos y dignidades.
Construyeron la comunidad sobre el único fundamento que es Cristo, el Señor resucitado. Pedro dice de ella que es templo del Espíritu Santo, es decir, ámbito del encuentro con Dios en Jesucristo. Todos los miembros de esta comunidad constituyen un sacerdocio real, un pueblo de reyes y sacerdotes.
Un pueblo en el que, por tanto, ya no hay reyes o sacerdotes que mediaticen la libertad de los hijos de Dios y se interfieran en las relaciones de cada uno con el Padre. Pero la Iglesia todavía no es el reino de Dios.

Comentario a las lecturas V Domingo de Pascua 14 de mayo 2017

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Caminar desde Cristo.: Comentario a las lecturas V Domingo de Pascua 14 de mayo 2017..:

Cristiano es el creyente que recorre el camino de Jesús: vive de la verdad, y la verdad lo conduce a la vida. Lo contrario de la verdad es la mentira, y lo contrario de la vida es la muerte. Al camino verdadero se opone el camino mentiroso. Junto a «los caminos de Dios» están «las sendas del mal». El Nuevo Testamento señala «dos caminos» (Sal 1,6; Prov 4,18-19). Jesús nos muestra que el camino hacia el Padre es el de la práctica de la caridad.



domingo, 7 de mayo de 2017

Comentario a las lecturas del IV Domingo de Pascua. 7 de mayo 2017


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Caminar desde Cristo.: Comentario a las lecturas del IV Domingo de Pascua...:

 En la Biblia se habla muchas veces de la puerta de la ciudad, que, fortificada, garantiza la seguridad de los ciudadanos. Franquear las puerta del templo significa a cercarse a Dios; salvarse es penetrar por la puerta del cielo, que se abre a quien llama desde la fe. Jesús es la puerta de acceso al Padre, la puerta que introduce en los pastos donde se ofrecen libremente los bienes divinos. Los discípulos de Jesús deben ser siempre "puerta" abierta para los demás, y no pared de rebote o muro de choque. Y para que el cristiano aparezca ante el mundo como una "puerta" de entrada; como oferta de salvación, cada creyente tiene la responsabilidad de vaciarse de sí mismo para no ser un obstáculo.

Lecturas del IV Domingo de Pascua 7 de mayo de 2017.

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Caminar desde Cristo.: Lecturas del IV Domingo de Pascua 7 de mayo de 201...:


PRIMERA LECTURA LECTURA DEL LIBRO DE LOS HECHOS DE LOS APÓSTOLES 2, 14a. 36-41 El día de Pentecostés Pedro, poniéndose de p...

domingo, 30 de abril de 2017

Comentario de las lecturas del III Domingo de Pascua. 30 de abril 2017.

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Caminar desde Cristo.: Comentario de las lecturas del III Domingo de Pascua...:

 A los  dos discípulos de Emaús la fe en la resurrección de Jesús les cambió la vida. Cuando se les había nublado la fe, se les había nublado la alegría y la esperanza: nosotros esperábamos que él fuera el futuro liberador de Israel. Y ya ves, hace dos días que sucedió todo esto. 
A los discípulos de Emaús les pasó lo mismo que les había pasado a los demás discípulos de Jesús: antes de ver al resucitado andaban tristes y acobardados; después de verlo recobraron la alegría, la valentía y las ganas de vivir y predicar. También en nuestro tiempo, la fe o la no fe en la resurrección de Jesús nos cambia la vida, con todo lo que esto conlleva. Creer en la Resurrección es creer en la vida inmortal, una vida en la que viviremos para siempre, según
el juicio misericordioso que Dios haga de cada uno de nosotros. No creer en la resurrección es creer que todo se acaba definitivamente para la persona cuando ésta muere corporalmente. Y, naturalmente, creer que esta vida mortal es todo lo que tenemos, o creer que esta vida temporal es sólo camino para otra vida inmortal, condiciona mucho nuestro actual estilo de vida.